Edificios competencia
28.11.2023

Los programas de Compliance en materia de competencia, una herramienta clave de prevención en las empresas

La Ley de Contratos del Sector Público establece como causas para la prohibición de contratar con las Administraciones públicas, entre otras, haber sido sancionado con carácter firme por infracción grave en materia de falseamiento de la competencia. Los programas de cumplimiento en materia de competencia sirven para levantar esta prohibición, así como mecanismo preventivo ante posibles incumplimientos.

Los sistemas de Compliance han emergido como un instrumento de creciente importancia en empresas de todos los tamaños y sectores. Aunque comúnmente asociados con el ámbito penal y la prevención de riesgos, su expansión a otras áreas es evidente. En este sentido destacan los programas de cumplimiento en materia de defensa de la competencia, cuya aplicación está siendo impulsada por las autoridades de la competencia, como la CNMC en España.

La Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, prevé la prohibición de contratar con las Administraciones públicas para aquellas empresas sancionadas por infracciones graves en materia de falseamiento de la competencia. No obstante, se brinda una oportunidad de redención mediante la adopción de medidas específicas de cumplimiento. En este contexto, el artículo 72.5 de la ley establece la posibilidad de levantar la prohibición si la empresa demuestra haber implementado "medidas técnicas, organizativas y de personal apropiadas" para prevenir futuras infracciones, incluyendo la participación en programas de clemencia en materia de competencia.

La CNMC publicó en 2020 una guía detallada para la implementación efectiva de programas de cumplimiento en competencia, como herramientas cruciales para prevenir, detectar y reaccionar ante conductas ilícitas que puedan generar responsabilidad penal y administrativa y afectar a la reputación de las empresas afectadas.

Para que sean verdaderamente efectivos, los programas de cumplimiento en materia de competencia deben garantizar la existencia de un verdadero compromiso de cumplimiento que se traslade a la toma de decisiones cotidianas de la empresa. Para ello, es preciso que exista una implicación clara de los órganos de administración y de los directivos de la empresa, de modo que se transmita una cultura de cumplimiento desde los equipos directivos. Todo ello, teniendo en cuenta el necesario análisis de riesgos, en función de las actividades de la empresa, mercado, dimensión, etc., que resulta esencial para determinar el alcance del programa.

La formación a empleados y directivos es otro de los elementos que la guía de la CNMC considera fundamental para garantizar que los empleados estén debidamente informados y conozcan la normativa de competencia y las implicaciones de un posible incumplimiento, así como los mecanismos para consultar y denunciar posibles incumplimientos, es decir un canal de denuncias o sistema interno de información adecuado.

La guía de la CNMC considera elementos clave de un programa de cumplimiento de competencia los siguientes:

  1. Implicación de los órganos de administración y alta dirección: se recomienda establecer una cultura de cumplimiento desde los equipos directivos.
  2. Formación eficaz: para garantizar que los empleados estén debidamente informados sobre las normativas de competencia.
  3. Canal de denuncias y procedimiento interno: permite fomentar un sistema transparente para la gestión de denuncias y protección del denunciante.
  4. Independencia y autonomía del responsable de las políticas de cumplimiento (Compliance Officer).
  5. Análisis de riesgos y diseño de protocolos: para identificar y evaluar los riesgos de competencia, diseñando controles adecuados.
  6. Sistema de incentivos de cumplimiento: incentivos para promover la adhesión a las normativas.
  7. Sistema disciplinario transparente y eficaz: para garantizar un enfoque disciplinario claro y efectivo.

En resumen, un programa de cumplimiento en materia de competencia cumple un doble propósito: es preventivo, al evitar la comisión de posibles infracciones a través de la formación y protocolos; y defensivo, al considerarse como un elemento atenuante frente a las autoridades de competencia.

En Toda & Nel-lo tenemos experiencia en el diseño e implantación de programas de cumplimiento en materia de competencia, actualización de programas y formación en materia de competencia. Todo ello, siguiendo la doctrina más actualizada y las normas y recomendaciones de las autoridades de defensa de la competencia españolas y europeas.

 

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