20.03.2019

Llega el registro de la jornada efectiva: ¿para quedarse?

Tras no confirmarse por el Tribunal Supremo, en su Sentencia 246/2017, de 23 de marzo, la Sentencia de la Audiencia Nacional, de 4 de diciembre de 2015, que obligaba a un registro de jornada, el alto Tribunal, apuntaba en esa que «convendría una reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro horario...». La medida tiene como objetivo corregir los 6,4 millones de horas extraordinarias que se realizaron cada semana de 2018 en España y regularizar el 48% de esas -no cotizadas-.

El 8 de marzo de 2019 se promulgó el Real Decreto Ley 8/2019, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo. La especial relevancia de este reside en que se añade un nuevo apartado (el noveno) por el que se obliga a registrar la jornada de los trabajadores.

Dicho precepto fija que, por un lado, el registro deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada; que mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en su defecto, decisión del empresario previa consulta con los representantes legales se organizará y documentará este registro de jornada; y, en tercer lugar, se deberán conservar los registros durante cuatro años, debiendo permanecer a disposición de los trabajadores.

En este sentido, se modifica el artículo 7 de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, en su apartado 5º, añadiéndose la tipificación como sanción grave el incumplimiento en materia de registro de jornada.

Si bien el Real Decreto Ley es de fecha de 8 de marzo, el apartado 4º de la Disposición final 6ª establece que, en el caso del registro de jornada, será de aplicación a los dos meses desde la publicación, es decir, será preceptivo el registro a partir del próximo 12 de mayo.

No obstante, al tratarse la norma que regula el registro de jornada de un real decreto ley, deberá someterse a un trámite parlamentario consistente en la convalidación que deberá producirse no más allá del 19 de abril (30 días hábiles desde que se publicó la norma).

 

INSTRUCCIÓN Nº 3/2016 de la ITSS Y CRITERIOS

 

Traemos a colación la Instrucción 3/2016, que publicó la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social, con motivo de la intensificación del control en materia Tiempo de Trabajo y de horas extraordinarias, acaecido durante los años 2016 y 2017, dada la falta de una concreta regulación de cómo deberá efectuarse ese registro de jornada y las similitudes con las recogidas en la citada instrucción. En dicha instrucción se estableció:

  • 1.-   La jornada de los trabajadores debía registrarse y totalizarse mensualmente, entregando copia al trabajador del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, junto con el recibo de salarios.
  • 2.- No se exigía una forma específica y resultaba válido cualquier sistema o medio que permitiera registrar de modo permanente y objetivo la jornada de los trabajadores. Eso sí, que fuera un registro diario, indicando el horario concreto de entrada y salida del trabajador.
  • 3.- La Inspección indicaba que los trabajadores debían poder acceder a los registros para comprobar que la empresa lo había registrado y totalizado correctamente. Los resúmenes no necesariamente reflejarían horas extraordinarias pues éstas solo concurrirían cuando se superase, en cómputo anual, la jornada ordinaria de trabajo.
  • 4.- Se debían conservar los resúmenes mensuales de los registros de jornada, durante un período de cuatro años pudiendo la Inspección de Trabajo requerir también los registros diarios del mes en curso, para comprobar el correcto cumplimiento de la obligación de registro.
  • 5.- Asimismo, se incluía la obligación de entrega de los resúmenes mensuales dentro de las competencias de “vigilancia” que reconoce el artículo 64.7 del ET  a los representantes de los trabajadores.
  • 6.- Sanciones